miércoles, 8 de diciembre de 2010

La Felicidad de Nuestras Fiestas


Me gustó mucho pasear por el conjunto durante la Noche de las Velitas. Una rara ocasión para ver a muchos vecinos contentos al mismo tiempo, a los niños fuera de la casa sin que se considere un exabrupto y un martes para trasnochar aún para varios trabajadores. Se curiosean los adornos y se echa un poco de carreta. Creo que este año será en términos personales una navidad cálida aun cuando no haya grandiosidad en su celebración. Lo mismo creo sobre el fin de año. Todo eso, no obstante, me recuerda que ciertos sesgos con los que se califica de “Grinch[1]” a alguien son cuestionables.