Después de soñar con un consejo académico en el que me quedaba dormido (es interesante, nunca había soñado con quedarme dormido), recordé un pensamiento que tuve hace dos días sobre mí introversión, después de 27 años, 10 meses, 28 días y más de 13 horas de vida, con la ayuda claro, de dos vasos de vino caliente casero: Soy introvertido porque tengo un monólogo interno tan denso que prefiero acallarlo viendo y escuchando a los demás.